
👆 Lo más importante en resumen
- El SIBO (sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado) provoca un exceso de bacterias en el intestino delgado, donde realmente no pertenecen.
- Estas bacterias en exceso alteran la digestión de las grasas al descomponer los ácidos biliares necesarios. Como resultado, las grasas no pueden emulsionarse ni absorberse correctamente.
- El resultado es esteatorrea (heces grasas) – heces de color claro, voluminosas y malolientes que contienen grasa no digerida. Es importante realizar un diagnóstico para tratar la causa y prevenir deficiencias (p. ej., de vitaminas liposolubles).
Esteatorrea por SIBO
contenido
1. SIBO
2. ¿Qué es la esteatorrea?
2.1 ¿Cómo funciona la digestión de las grasas?
3. ¿Cómo puede el SIBO provocar esteatorrea?
4. Otros síntomas del SIBO
5. Diagnóstico
5.1 Diagnóstico del SIBO
5.2 Diagnóstico de la esteatorrea
6. Enfoques terapéuticos
7. Conclusión
8. Preguntas frecuentes
1. SIBO
SIBO es el acrónimo de „Small Intestinal Bacterial Overgrowth“ y designa una colonización bacteriana anormal del intestino delgado. En condiciones normales, la mayoría de los microorganismos de nuestro intestino viven en el intestino grueso
, donde contribuyen de manera importante a la digestión y apoyan nuestra salud. El intestino delgado, en cambio, normalmente contiene solo relativamente pocas bacterias. Sin embargo, si las bacterias se multiplican en el intestino delgado, el delicado equilibrio de la digestión puede alterarse. Las bacterias comienzan a procesar los nutrientes ya en el lugar donde realmente deberían ser absorbidos por el cuerpo. Esto puede provocar una serie de molestias, que van desde hinchazón
y dolor abdominal
hasta cambios en las heces. Uno de los posibles síntomas es la llamada esteatorrea (1). La esteatorrea indica que la digestión de las grasas no funciona correctamente.
2. ¿Qué es la esteatorrea?
La esteatorrea (o heces grasas) designa heces que son notablemente claras, voluminosas, malolientes y a menudo difíciles de eliminar. La consistencia puede ser grasa y pueden verse gotas de grasa visibles flotando en el agua. La esteatorrea indica que las grasas de los alimentos no se digieren o absorben correctamente.
2.1 ¿Cómo funciona la digestión de las grasas?
La digestión de las grasas en el intestino delgado se lleva a cabo en varios pasos perfectamente coordinados. Tan pronto como los alimentos grasos llegan desde el estómago al intestino delgado, se libera bilis desde la vesícula biliar. Esta contiene ácidos biliares que actúan como una especie de detergente biológico y descomponen la grasa en diminutas gotas. Este proceso se denomina emulsificación. Paralelamente, el páncreas libera enzimas digestivas de grasas, principalmente lipasa, al intestino delgado. Estas enzimas descomponen las gotas de grasa para que puedan ser absorbidas por la mucosa intestinal y transportadas al organismo.
3. ¿Cómo puede el SIBO provocar esteatorrea?
En el SIBO, el proceso finamente ajustado de la digestión de las grasas se ve alterado por el exceso de bacterias en el intestino delgado. Por un lado, las bacterias consumen nutrientes que en realidad están destinados al ser humano. Por otro lado, alteran el pH en el intestino delgado a través de su actividad metabólica, lo que puede afectar la función de las enzimas digestivas. Es especialmente problemático que algunas de estas bacterias modifiquen o degraden químicamente los ácidos biliares (2). Una vez que los ácidos biliares pierden su estructura original, también pierden su capacidad para emulsionar eficazmente las grasas.
El resultado es que quedan gotas de grasa más grandes en el quimo, que son menos accesibles para la lipasa. Además, los productos metabólicos bacterianos pueden irritar o inflamar la mucosa intestinal. Una mucosa inflamada tiene una superficie reducida para la absorción de nutrientes y no puede absorber las grasas ni las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) en cantidades suficientes. Como consecuencia, cantidades mayores de grasa no digerida llegan al intestino grueso, lo que finalmente conduce a la apariencia característica de la esteatorrea.
4. Otros síntomas del SIBO
Además de la esteatorrea, los afectados por SIBO suelen reportar hinchazón, dolor abdominal
, diarrea
o estreñimiento
. También pueden aparecer dolor de espalda
, fatiga, cambios de peso
y deficiencias de nutrientes, ya que no solo las grasas, sino también las vitaminas liposolubles como la A, D, E y K se absorben peor (3).
5. Diagnóstico
5.1 Diagnóstico del SIBO
El diagnóstico del SIBO se realiza generalmente mediante una prueba de aliento especial, basada en la medición de los niveles de hidrógeno y metano. La prueba aprovecha el hecho de que ciertas bacterias en el intestino delgado fermentan azúcares u otros carbohidratos y producen gases que luego se exhalan a través de los pulmones. Para el examen, la persona de prueba bebe primero una cantidad definida de una solución de azúcar, generalmente con lactulosa
o glucosa
. Si hay un exceso de bacterias en el intestino delgado, estas comienzan a descomponer el azúcar poco después de su ingesta. Esto produce cantidades medibles de hidrógeno o metano, que se determinan a intervalos regulares mediante un analizador de aliento. Según la evolución temporal y la altura de los valores de gas, el médico puede reconocer
si existe una colonización bacteriana anormal y si predominan bacterias productoras de hidrógeno
o productoras de metano
, lo que es importante para la planificación del tratamiento.
5.2 Diagnóstico de la esteatorrea
La detección de la esteatorrea se realiza mediante la llamada determinación de grasa fecal. Esta prueba sirve para cuantificar la cantidad de grasa no digerida en las heces. Para ello, se suele realizar una recogida de heces de varios días, a menudo durante un período de 72 horas. Durante este tiempo, la persona de prueba documenta exactamente qué grasas y en qué cantidad consume. El material recogido se analiza en el laboratorio para calcular la cantidad media diaria de grasa en las heces. En personas sanas, este valor es claramente inferior a siete gramos al día (4). Si se miden valores significativamente más altos, esto indica un trastorno de la digestión o absorción de grasas.
Quien observe repetidamente tales cambios en las heces (especialmente heces voluminosas, brillantes, malolientes y difíciles de eliminar) no debe tomarlo a la ligera. Estos síntomas pueden aparecer no solo en el SIBO, sino también en enfermedades del páncreas, el hígado o las vías biliares. Por lo tanto, es crucial una aclaración médica oportuna para determinar con precisión la causa y poder tratarla de forma específica.
6. Enfoques terapéuticos
El tratamiento del SIBO tiene como objetivo reducir la colonización anormal y normalizar la función intestinal. Suelen utilizarse antibióticos especiales o preparados vegetales con efecto antimicrobiano
. Paralelamente, una alimentación adaptada
puede aliviar la digestión. En caso de esteatorrea, es importante eliminar la causa y, si es necesario, complementar con ácidos biliares o enzimas digestivas. La terapia debe realizarse siempre de forma individualizada y bajo supervisión médica y/o terapéutica nutricional
.
Una terapia adecuada no solo puede aliviar las molestias digestivas como la hinchazón, el dolor abdominal y la diarrea, sino también prevenir el desarrollo de deficiencias a largo plazo. La absorción de vitaminas liposolubles y ácidos grasos esenciales puede verse considerablemente afectada por una digestión alterada de las grasas. Sin tratamiento, aumenta el riesgo de problemas secundarios. Actuar a tiempo significa, por tanto, no solo eliminar los síntomas agudos, sino asegurar la salud a largo plazo.
7. Conclusión
La esteatorrea no es solo un síntoma molesto, sino una señal de alerta seria del cuerpo. Indica que la digestión y absorción de las grasas no funcionan correctamente. En el contexto del SIBO, esto suele significar que las bacterias presentes en exceso en el intestino delgado alteran el delicado proceso de la digestión y absorción de las grasas. Como consecuencia, una parte de las grasas de los alimentos atraviesa el intestino sin digerir y permanece visible en las heces. Quien observe repetidamente tales cambios en las heces debe solicitar una aclaración médica oportuna. Un tratamiento específico no solo puede aliviar los síntomas, sino también prevenir deficiencias a largo plazo.
8. Preguntas frecuentes
¿Puede la esteatorrea indicar siempre SIBO?
No. Aunque el SIBO puede ser una causa de esteatorrea, es importante saber que también puede ser provocada por otras enfermedades, como las del páncreas, el hígado o las vías biliares. Siempre es necesaria una aclaración médica.
¿Qué vitaminas tienen un mayor riesgo de deficiencia en caso de esteatorrea?
Las vitaminas liposolubles son las más afectadas, ya que necesitan grasa para su absorción. Estas incluyen las vitaminas A, D, E y K. Una esteatorrea no tratada a largo plazo puede provocar deficiencias correspondientes.
¿Cómo impiden exactamente las bacterias la digestión de las grasas en el SIBO?
Las bacterias en exceso en el intestino delgado degradan o modifican químicamente los ácidos biliares. Los ácidos biliares actúan como un detergente biológico que emulsiona (descompone en diminutas gotas) las grasas de los alimentos. Sin ácidos biliares funcionales, las grasas no pueden ser descompuestas correctamente por las enzimas ni absorbidas posteriormente por la mucosa intestinal.
¿En qué se diferencia la prueba de aliento para SIBO de la prueba de grasa fecal?
La prueba de aliento para SIBO mide los gases (hidrógeno y/o metano) en el aire espirado después de beber una solución de azúcar para detectar una colonización bacteriana anormal. La determinación de grasa fecal (generalmente durante 72 horas) mide la cantidad exacta de grasa no digerida en las heces para confirmar la presencia de un trastorno de la digestión de las grasas.
¿Cómo se trata la esteatorrea en el SIBO?
La terapia se centra principalmente en eliminar el SIBO mediante antibióticos especiales o preparados vegetales antimicrobianos. Una vez reducido el sobrecrecimiento bacteriano, la digestión de las grasas casi siempre se normaliza. Si es necesario, pueden complementarse con ácidos biliares o enzimas digestivas.
Fuentes
- Roszkowska P, Klimczak E, Ostrycharz E, Rączka A, Wojciechowska-Koszko I, Dybus A, Cheng YH, Yu YH, Mazgaj S, Hukowska-Szematowicz Hukowska-Szematowicz. Small Intestinal Bacterial Overgrowth (SIBO) and Twelve Groups of Related Diseases-Current State of Knowledge. Biomedicines. 2024 May 7;12(5):1030. doi: 10.3390/biomedicines12051030. PMID: 38790992; PMCID: PMC11117733.
- Sellge, G., & Ockenga, J. (2024). Bakterielle Fehlbesiedlung des Dünndarms (SIBO)–Therapie, Ernährung, Mikrobiom. DMW-Deutsche Medizinische Wochenschrift, 149(18), 1071-1079.
- Wilhelmi, M., Studerus, D., Dolder, M., & Vavricka, S. (2018). SIBO:“small intestinal bacterial overgrowth”. In Swiss Med Forum (Vol. 18, No. 9, pp. 191-200)
- Azer SA, Sankararaman S.; Steatorrhea; 2023 May 16; In: StatPearls; Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 Jan; PMID: 31082099


