Bacterial Dysbiosis Due to Hydrogen Sulfide-Producing Gut Bacteria – SIBO
Bacterias intestinales productoras de sulfuro de hidrógeno: síntomas, diagnóstico y tratamiento del SIBO por H₂S

¿Qué ocurre cuando las bacterias intestinales producen demasiado sulfuro de hidrógeno? Descubre qué síntomas se asocian con el SIBO por H₂S, cómo se puede detectar y qué dice la ciencia sobre los tratamientos, las pruebas de aliento y la alimentación.

26. octubre 2026

Dr. Thomas Bacharach

DR. THOMAS BACHARACH

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria


Tiempo de lectura: aprox. 10–12 minutos

Lo más importante en pocas palabras

  • El sulfuro de hidrógeno, o H₂S, es producido por determinadas bacterias intestinales y por las propias células del organismo. No es perjudicial por naturaleza; también cumple importantes funciones de señalización.
  • Los niveles elevados de H₂S en el aire espirado se asocian especialmente con la diarrea. Sin embargo, el olor a huevos podridos no demuestra que exista un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
  • Las pruebas de aliento convencionales que miden hidrógeno y metano no detectan H₂S. Una prueba de aliento de tres gases, como Trio-SmartTM, también mide el sulfuro de hidrógeno. Una curva plana («flatline») en una prueba convencional no basta por sí sola para diagnosticar con seguridad SIBO por H₂S.
  • Actualmente no existen protocolos de tratamiento suficientemente validados y estandarizados para abordar específicamente una producción excesiva de H₂S. El tratamiento y la alimentación deben adaptarse a cada persona.

Base científica: guías médicas, estudios clínicos revisados por pares y revisiones científicas. Se señalan de forma expresa las relaciones que aún no están confirmadas.

Bacterias intestinales productoras de sulfuro de hidrógeno:
Síntomas, diagnóstico y tratamiento del SIBO por H₂S

Las bacterias intestinales productoras de sulfuro de hidrógeno forman parte de la microbiota intestinal normal. Sin embargo, una mayor producción de este gas se ha relacionado con determinadas molestias digestivas.

En este contexto se utilizan a menudo los términos «SIBO por sulfuro de hidrógeno» o «SIBO por H₂S». La investigación sigue avanzando y aún existen cuestiones importantes sin resolver, especialmente en relación con el diagnóstico y el tratamiento.

Aviso médico: este artículo tiene únicamente fines informativos y no sustituye una evaluación, un diagnóstico ni un tratamiento médicos. No inicies por tu cuenta un tratamiento con antibióticos ni una dieta muy restrictiva.

1. ¿Qué es el SIBO y cómo aparecen las molestias digestivas?

SIBO son las siglas en inglés de Artículo relacionado«Small Intestinal Bacterial Overgrowth», es decir, sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado que causa síntomas. En condiciones normales, en el intestino delgado viven muchos menos microorganismos que en el intestino grueso. Cuando las bacterias procesan una mayor cantidad de componentes de los alimentos en el intestino delgado, pueden producir gases, entre otras sustancias. Los posibles síntomas incluyen:

En los casos más graves, también puede verse afectada la absorción de nutrientes. Entre las posibles consecuencias se encuentran la deficiencia de vitamina B₁₂ o una absorción alterada de grasas. Estas complicaciones no afectan a todas las personas con SIBO.

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¿Qué relación existe entre el SIBO, la flora intestinal y el síndrome del intestino irritable?

Los microorganismos que viven en el intestino se denominan microbiota intestinal o, coloquialmente, flora intestinal. También se utiliza con frecuencia el término más amplio microbioma. Los cambios en la composición o la función de una comunidad microbiana se describen como disbiosis.

El SIBO y el síndrome del intestino irritable (SII) pueden provocar síntomas similares y aparecer a la vez, pero no son lo mismo. Tener SII no implica automáticamente que exista un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.

1.1 ¿Qué pruebas de aliento se utilizan para detectar el SIBO?

Para el Artículo relacionadodiagnóstico del SIBO, se utilizan principalmente pruebas de aliento con glucosa o lactulosa. Después de beber una solución de prueba, se recogen muestras de aire espirado a intervalos definidos. Habitualmente se miden el hidrógeno y el metano.

Estos gases, producidos por microorganismos, pasan a la sangre y llegan al aire espirado a través de los pulmones.

Las pruebas de aliento aportan indicios indirectos. La preparación, el sustrato utilizado y el tránsito intestinal pueden influir en los resultados. Por ello, los hallazgos siempre deben valorarse junto con los síntomas y los antecedentes médicos. Una prueba de tres gases añade la medición del sulfuro de hidrógeno. Encontrarás más información en el apartado 3 sobre el diagnóstico.

1.2 ¿Cómo se trata el SIBO en general?

El tratamiento depende de los síntomas, de los resultados de las pruebas y de las posibles causas. Puede incluir antibióticos prescritos por un médico, el tratamiento de una enfermedad subyacente y modificaciones alimentarias individualizadas.

No todas las medidas se han estudiado por igual para cada perfil de gases. Encontrarás más información en el apartado 6 sobre el tratamiento.

2. ¿En qué se diferencian los perfiles de gases?

A menudo se habla, de forma simplificada, de tres formas de SIBO: por hidrógeno, por metano y por sulfuro de hidrógeno. Desde el punto de vista científico, esta clasificación no es del todo correcta. El metano lo producen las arqueas, no las bacterias.

Además, una producción elevada de H₂S no tiene por qué producirse exclusivamente en el intestino delgado.

Comparación entre el SIBO por hidrógeno, el IMO y la sobreproducción de H₂S
Denominación Gas característico Síntomas y asociaciones Microorganismos implicados
SIBO por hidrógeno Hidrógeno, H₂ Gases, distensión y dolor abdominal; la diarrea es frecuente Entre otros, Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae
Sobrecrecimiento intestinal de metanógenos (IMO) Metano, CH₄ Especialmente asociado al estreñimiento; también puede haber distensión y gases Arqueas metanógenas, especialmente Methanobrevibacter smithii
Sobreproducción de H₂S, a menudo llamada «SIBO por H₂S» Sulfuro de hidrógeno, H₂S Los valores elevados en el aliento se asocian sobre todo con diarrea; también pueden aparecer urgencia defecatoria, olor a azufre, niebla mental, dolor urente y molestias articulares Entre los productores intestinales de H₂S se encuentran Desulfovibrio y Bilophila wadsworthia; datos recientes del intestino delgado también muestran asociaciones con Proteus mirabilis

Esta tabla sirve de orientación. Los síntomas se solapan y no permiten diferenciar con seguridad estos cuadros. Además, una prueba de aliento no identifica directamente una especie bacteriana concreta.

2.1 ¿Qué caracteriza al SIBO por hidrógeno?

El hidrógeno se produce durante la fermentación bacteriana de los hidratos de carbono. En el Artículo relacionadoSIBO por hidrógeno, esta actividad se intensifica en el intestino delgado. Entre las bacterias relacionadas con este cuadro se encuentran determinadas cepas de E.-coli y Klebsiella.

2.2 ¿Por qué el «SIBO por metano» se llama en realidad IMO?

Los microorganismos productores de metano pertenecen a las arqueas. Puesto que no son bacterias y pueden encontrarse tanto en el intestino delgado como en el grueso, el término «Intestinal Methanogen Overgrowth», abreviado Artículo relacionadoIMO, es más adecuado. Los valores elevados de metano se asocian especialmente con el estreñimiento.

2.3 ¿Qué significan SIBO por sulfuro de hidrógeno e ISO?

Por «SIBO por sulfuro de hidrógeno» suele entenderse una producción elevada de H₂S, sospechada o demostrada, asociada a molestias intestinales. Algunas bacterias pueden producir H₂S, por ejemplo, mediante la reducción de sulfato o la degradación de compuestos que contienen azufre.

En la literatura científica reciente también se utiliza el término «Intestinal Sulfide Overproduction» (ISO), es decir, sobreproducción intestinal de sulfuros. Describe una producción excesiva de sulfuros en el intestino sin limitarla automáticamente al intestino delgado. Su interpretación diagnóstica y terapéutica sigue evolucionando.

¿Qué papel desempeñan Desulfovibrio, Bilophila wadsworthia y Proteus mirabilis en el SIBO por H₂S?

Entre las bacterias que se estudian en relación con la producción intestinal de sulfuro de hidrógeno se encuentran Desulfovibrio, Bilophila wadsworthia y Proteus mirabilis. Estas bacterias pueden contribuir a la formación de H₂S mediante distintas vías metabólicas:

  • Desulfovibrio: este género incluye bacterias reductoras de sulfato que pueden producir sulfuro de hidrógeno al utilizar sulfato.
  • Bilophila wadsworthia: esta bacteria puede metabolizar, entre otras sustancias, la taurina. En ese proceso se produce sulfito, que se reduce a sulfuro de hidrógeno. Por ello, no debe equipararse sin más a las bacterias reductoras de sulfato.
  • Proteus mirabilis: estudios recientes de muestras del intestino delgado humano muestran asociaciones entre la presencia de esta bacteria productora de H₂S y niveles elevados de sulfuro de hidrógeno en el aliento.

Una prueba de aliento —idealmente de tres gases, aunque este tipo de prueba no está disponible en Alemania— mide gases, pero no identifica especies bacterianas concretas. A la inversa, encontrar una bacteria determinada no basta por sí solo para diagnosticar SIBO por H₂S ni justifica un tratamiento con rifaximina. Por tanto, el diagnóstico y el tratamiento deben considerar distintos niveles de evaluación.

3. ¿Cómo se puede estudiar el SIBO por sulfuro de hidrógeno?

Una prueba convencional de aliento que mide hidrógeno y metano no puede detectar directamente el H₂S. Para ello se necesita un método que mida expresamente el sulfuro de hidrógeno.

¿Qué mide una prueba de aliento de tres gases como Trio-SmartTM?

Una prueba de aliento de tres gases mide hidrógeno (H₂), metano (CH₄) y sulfuro de hidrógeno (H₂S) en el aire espirado. Un ejemplo es Trio-SmartTM. La medición adicional de H₂S puede aportar indicios de una producción intestinal elevada de sulfuro de hidrógeno que una prueba convencional de dos gases no detecta directamente.

Sin embargo, esta prueba no identifica directamente a Desulfovibrio, Bilophila wadsworthia ni a Proteus mirabilis. Tampoco es posible determinar con seguridad, basándose únicamente en un valor elevado de H₂S en el aliento, qué proporción del gas se originó en el intestino delgado y cuál en el grueso. Aún no están totalmente aclaradas las cuestiones relativas a los valores umbral, la estandarización y la interpretación clínica.

Por ello, antes de someterte a una prueba en Alemania, pregunta qué gases analiza realmente la consulta o el laboratorio y si ofrece medición de H₂S. El nombre «prueba de aliento para SIBO» no indica por sí solo si también se mide el sulfuro de hidrógeno.

¿Puede una curva plana («flatline») en la prueba de aliento indicar producción de H₂S?

Cuando los niveles de hidrógeno y metano permanecen bajos durante toda la prueba de aliento, se habla a menudo de «curva plana» o «flatline». Una posible explicación es que determinados microorganismos consuman hidrógeno para producir sulfuro de hidrógeno.

Una curva plana puede llevar a considerar una producción elevada de H₂S como posible explicación. Sin embargo, no permite diagnosticar con seguridad un SIBO por sulfuro de hidrógeno. La prueba convencional de hidrógeno y metano no mide directamente el H₂S.

El tránsito intestinal, la preparación para la prueba y otros factores también pueden alterar el resultado. Por ello, un médico debe valorar la curva plana junto con los síntomas y las demás pruebas diagnósticas. Es demasiado simplista suponer que la lactulosa debe haber llegado al intestino grueso exactamente a los 120 minutos en todas las personas. La ausencia de un aumento de gases después de 180 minutos no demuestra que las bacterias productoras de H₂S del intestino delgado hayan degradado previamente la solución. También puede existir un tránsito intestinal lento y que la lactulosa aún no haya llegado al intestino grueso.

¿Bastan los síntomas o un análisis de heces para establecer el diagnóstico?

No. La diarrea, los gases y el dolor abdominal pueden tener muchas causas. El olor a huevos podridos tampoco permite determinar con seguridad en qué parte del intestino se originaron los gases. Una muestra de heces no refleja directamente la colonización del intestino delgado. Por tanto, un análisis de heces no sustituye una prueba fiable del sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.

4. ¿Qué función desempeña el sulfuro de hidrógeno en el tubo digestivo?

El sulfuro de hidrógeno no es perjudicial por naturaleza. Junto con el óxido nítrico y el monóxido de carbono, pertenece al grupo de los gasotransmisores: moléculas gaseosas que participan en la comunicación entre células.

En el tubo digestivo, el H₂S interviene, entre otras funciones, en:

  • la regulación de la motilidad intestinal,
  • el funcionamiento de la barrera mucosa,
  • el procesamiento de las señales de dolor,
  • la inflamación y los mecanismos de protección de los tejidos.

Sus efectos dependen, entre otros factores, de la concentración, del lugar donde se produce y de cómo se degrada. Los estudios experimentales muestran tanto efectos protectores como perjudiciales. Estos resultados no permiten determinar directamente qué cantidad de H₂S provoca síntomas en una persona concreta. No obstante, el H₂S puede contribuir a la inflamación y se sospecha que podría favorecer el cáncer colorrectal.

5. ¿Puede el SIBO por sulfuro de hidrógeno relacionarse con la niebla mental?

En las observaciones clínicas se ha descrito una relación entre la sobreproducción intestinal de H₂S y la niebla mental. Sin embargo, aún no se ha demostrado suficientemente una relación causal directa.

¿Qué papel desempeña el eje intestino-cerebro?

El intestino, el microbioma y el cerebro se comunican a través de distintas vías, como los sistemas nervioso e inmunitario y los productos del metabolismo microbiano. Estas interacciones se conocen como eje microbiota-intestino-cerebro. La investigación ayuda a explicar posibles vínculos entre los procesos intestinales y la función cerebral. Sin embargo, no está claro si el SIBO por H₂S causa directamente niebla mental a través de gases absorbidos por la sangre o mediante neuroinflamación.

6. ¿Qué puede ayudar cuando se sospecha un SIBO por sulfuro de hidrógeno?

Primero debe determinarse qué explicación de las molestias encaja mejor con el conjunto de los hallazgos. Esto incluye buscar factores favorecedores, como alteraciones de la motilidad intestinal o cambios anatómicos tras una intervención quirúrgica. El tratamiento no debe basarse únicamente en un perfil de gases supuesto.

6.1 ¿Qué papel desempeñan la rifaximina y el bismuto en el SIBO por H₂S?

La rifaximina es un antibiótico que actúa principalmente en el intestino y se utiliza para el SIBO. No existen protocolos suficientemente validados y estandarizados para tratar específicamente la sobreproducción de H₂S. Los resultados de los estudios sobre el SIBO en general no pueden trasladarse sin más a esta situación. En el ámbito internacional también se debate el uso del bismuto, especialmente del subsalicilato de bismuto (en inglés, bismuth subsalicylate), como posible fijador de H₂S o «sulfide binder». El bismuto puede fijar el sulfuro en una forma poco soluble. Un estudio antiguo en humanos mostró una reducción considerable de la liberación de H₂S de muestras de heces tras administrar subsalicilato de bismuto. Sin embargo, esto no demuestra suficientemente que permita tratar o eliminar de forma fiable el SIBO por H₂S. Tampoco existen protocolos suficientemente validados y estandarizados específicamente para combinarlo con rifaximina en este contexto.

Los preparados que contienen únicamente bismuto no están disponibles oficialmente en Alemania y no son adecuados para la automedicación sin supervisión. En particular, con el subsalicilato de bismuto deben tenerse en cuenta las contraindicaciones y las interacciones, como la alergia a los salicilatos o el uso de anticoagulantes. Un médico debe valorar detenidamente si dicho preparado resulta apropiado.

6.2 ¿Puede una dieta baja en FODMAP aliviar los síntomas?

Una dieta baja en FODMAP reduce determinados hidratos de carbono fermentables y polialcoholes. Puede aliviar síntomas como la distensión abdominal, especialmente en personas con SII. La fase de restricción estricta no está pensada como una forma permanente de alimentación. Después se reintroducen los alimentos poco a poco para evaluar la tolerancia individual. El acompañamiento nutricional puede ayudar a evitar restricciones innecesarias.

6.3 ¿Es útil una dieta baja en azufre para el SIBO por H₂S?

Reducir temporalmente el azufre en la alimentación se debate como medida complementaria. La razón es que algunas bacterias intestinales pueden utilizar compuestos azufrados para producir H₂S.

Una dieta baja en FODMAP y una dieta baja en azufre no son lo mismo. Por ejemplo, la intolerancia al ajo o a la cebolla no indica necesariamente un problema con el azufre: ambos alimentos también contienen hidratos de carbono fermentables. Por tanto, las listas generales de alimentos prohibidos pueden resultar engañosas.

¿Cómo se pueden evaluar de forma específica los cambios en la alimentación?

  • Registrar los síntomas y los alimentos consumidos.
  • Introducir los cambios de uno en uno, siempre que sea posible.
  • Limitar las restricciones en el tiempo y evaluar sus efectos.
  • Reintroducir los alimentos siempre que sea posible.
  • Asegurar un aporte suficiente de energía, proteínas y otros nutrientes.

6.4 ¿Ayudan los probióticos y los prebióticos?

Los resultados de los estudios sobre probióticos son heterogéneos y no permiten recomendar de manera general determinados productos, aunque existen algunos indicios de posibles beneficios. Los prebióticos tampoco deben utilizarse automáticamente como una medida necesaria para «reconstruir la flora intestinal», sino adaptarse a la situación de cada persona.

7. Glosario: términos importantes

Comprender el sulfuro de hidrógeno y el SIBO

SIBO
«Small Intestinal Bacterial Overgrowth»: sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado que provoca síntomas.
Disbiosis
Cambio en la composición o la función de una comunidad microbiana que puede asociarse con problemas de salud.
Gasotransmisor
Molécula gaseosa que participa en la transmisión de señales entre células.
Sulfuro de hidrógeno o H₂S
Gas que pueden producir determinados microorganismos y las propias células del organismo.
Arqueas
Grupo de microorganismos distinto de las bacterias. Algunas arqueas producen metano.
IMO
«Intestinal Methanogen Overgrowth»: sobrecrecimiento de microorganismos productores de metano en el intestino.
ISO
«Intestinal Sulfide Overproduction»: término más reciente para la producción excesiva de sulfuros en el intestino.
Desulfovibrio
Género de bacterias que incluye especies reductoras de sulfato y productoras de H₂S.
Bilophila wadsworthia
Bacteria intestinal que puede producir sulfuro de hidrógeno, entre otras vías, al degradar taurina a través del sulfito.
Proteus mirabilis
Especie bacteriana productora de H₂S. Estudios recientes del intestino delgado muestran asociaciones con niveles elevados de H₂S en el aliento.
Prueba de aliento con lactulosa
Prueba indirecta que mide determinados gases en el aire espirado después de beber una solución de lactulosa.
Prueba de aliento de tres gases
Prueba de aliento que mide hidrógeno, metano y sulfuro de hidrógeno. Un ejemplo es Trio-SmartTM. La prueba mide gases, no especies bacterianas individuales.
Rifaximin
Antibiótico que actúa principalmente en el intestino y se utiliza para tratar el SIBO. Un médico debe decidir sobre su uso de forma individualizada.
Subsalicilato de bismuto
Compuesto de bismuto que se debate internacionalmente como posible fijador de sulfuros en el tratamiento del H₂S. En inglés: bismuth subsalicylate. No existen pruebas suficientemente sólidas de su eficacia específicamente para tratar el SIBO por H₂S.
FODMAP
Término colectivo para determinados hidratos de carbono fermentables y polialcoholes.
Eje intestino-cerebro
Comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro, entre otras vías mediante los nervios, el sistema inmunitario y los productos metabólicos.

8. Preguntas frecuentes sobre el SIBO por sulfuro de hidrógeno

¿Por qué los gases huelen a huevos podridos en el SIBO por sulfuro de hidrógeno?

El sulfuro de hidrógeno tiene un olor característico a huevos podridos. Algunas bacterias intestinales pueden producir este gas. El olor por sí solo no demuestra un SIBO por H₂S ni indica si el gas se originó en el intestino delgado o en el grueso.

¿Qué relación existe entre el SIBO por sulfuro de hidrógeno y la niebla mental?

Todavía no se ha demostrado suficientemente una relación causal directa. Aunque el intestino y el cerebro se comunican a través del eje intestino-cerebro, las dificultades de concentración no son una prueba específica del SIBO por H₂S.

¿Puede una prueba de aliento convencional detectar el SIBO por sulfuro de hidrógeno?

Una prueba convencional de hidrógeno y metano no mide el sulfuro de hidrógeno. Para ello se necesita una medición adicional de H₂S, como la que permite una prueba de tres gases. Un ejemplo es Trio-SmartTM. Una curva plana en una prueba convencional puede llevar a considerar una producción elevada de H₂S, pero no basta para establecer el diagnóstico. Pregunta en la consulta o el laboratorio qué gases se analizan.

¿Qué bacterias pueden producir sulfuro de hidrógeno?

Entre las bacterias intestinales productoras de H₂S se encuentran las del género Desulfovibrio, Bilophila wadsworthia y Proteus mirabilis. Utilizan distintas vías metabólicas. Su detección por sí sola no demuestra un SIBO por H₂S y una prueba de aliento no permite identificarlas por separado.

¿Ayudan la rifaximina o el bismuto en el SIBO por H₂S?

La rifaximina se utiliza para tratar el SIBO. En el ámbito internacional se debate el subsalicilato de bismuto como posible fijador de H₂S. Sin embargo, faltan protocolos suficientemente validados y estandarizados para tratar específicamente la sobreproducción de H₂S, también cuando se combinan ambos principios activos. No deben utilizarse por cuenta propia: su uso requiere una evaluación médica individual.

¿Ayuda una dieta baja en azufre con el SIBO por H₂S?

La reducción temporal del azufre en la alimentación se debate como medida complementaria. Su eficacia específicamente para el SIBO por H₂S no está suficientemente demostrada. Las restricciones deben ser temporales, revisarse individualmente y, preferiblemente, contar con supervisión nutricional.

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